Terreno de inversión
Describe principalmente una intención de compra y una etapa del proyecto; no constituye por sí misma una categoría jurídica ni una garantía de plusvalía. Puede tratarse de suelo con infraestructura futura, limitada o todavía en proceso de autorización.
- Revisa el horizonte de entrega y qué recibes exactamente.
- Separa proyecciones comerciales de compromisos contractuales.
- Calcula costos futuros de acceso, construcción, servicios y mantenimiento.
Semiurbanizado
Normalmente comunica que existe parte de la infraestructura, pero la palabra no basta. El comprador debe pedir una relación concreta de lo existente, lo comprometido y lo que dependerá de terceros o de una etapa posterior.
- Acceso y vialidades: tipo de superficie, ancho y situación jurídica.
- Electricidad: factibilidad, red instalada y punto real de conexión.
- Agua y saneamiento: solución prevista y responsabilidad de instalación.
- Drenaje pluvial, alumbrado, seguridad y recolección de residuos.
Urbanizado
Debe evaluarse mediante infraestructura terminada o autorizada, no solo con renders. “Servicio cercano” no equivale necesariamente a “servicio a pie de lote”, y una factibilidad no siempre significa que la conexión individual esté pagada o instalada.
- Pide autorización de urbanización e infraestructura.
- Comprueba qué servicios llegan a cada lote y cuáles requieren contrato adicional.
- Confirma quién recibirá, operará y mantendrá la infraestructura.
- Revisa fechas y consecuencias por retraso en el contrato.
Una matriz sencilla para comparar
- Situación jurídica y autorización del desarrollo.
- Avance físico frente al avance prometido.
- Servicios existentes, autorizados y futuros.
- Fecha de entrega y condiciones para escriturar.
- Costos posteriores: conexión, construcción, cuotas e impuestos.
- Uso de suelo y posibilidades reales de aprovechamiento.